JOSE Y MARÍA 3

Tiempo de lectura: 22 minutos
JOSE Y MARIA 3

Hola de nuevo. En esta ocasión soy Jose quien escribe, el motivo es porque esta nueva aventura surgió a raíz de la visita al local. Como ya sabéis, María tenía sus amiguitas para explayarse en todos los sentidos, jejeje.

Os recomiendo que leáis los relatos anteriores:
Jose y María (1) JOSE Y MARÍA 1 – La Escuela de BDSM
Jose y María (2) JOSE Y MARÍA 2 – La Escuela de BDSM

La consecuencia de la visita al local es que agarramos confianza con los chicos, sobre todo con Ángel. Manteníamos una comunicación bastante agradable, hablábamos de lo sucedido en el local y lo que disfrutó con María. Pero yo sabía que, tras esa confianza, había algo que quería decirme y no sabía como hacerlo. No tenía que presionarle porque mi intuición me decía que podría ser una nueva aventura, aunque tendría que andar con mucho tiento.

Lógicamente no le dije nada a María de todo eso, por ahora prefería mantenerlo en secreto hasta que resolviese lo que podía ser. Ya habían pasado un par de semanas de nuestra ultima aventura con las chicas y el sexo entre nosotros había pasado a un nivel superior. Estábamos en un momento de querer probar muchas cosas, pero teníamos muy claro que lo primero era la seguridad y luego el placer.

María y yo hablamos varias veces sobre lo sucedido en los dos fines de semana, tanto del local como de la casita rural. Ambos teníamos claro que lo habíamos disfrutado, que solo era sexo y que queríamos repetir cosas así. También teníamos el morbo de hacer cosas más fuertes, quizás repitiendo participantes o quizás con nuevas incorporaciones.

Lo que más me gusta de María es que al revivir cualquiera de las situaciones que hubo, su pelirrojo coñito se mojaba y se abría hasta tal punto, que tenía que llenarla hasta que tuviese sus orgasmos pertinentes. Os puedo asegurar que una mujer solo es multiorgásmica si el hombre que tiene a su lado sabe como llevarla al límite. María no había conocido esa cualidad que tenía escondida hasta que me encontró, ella descubrió el placer de poder tener orgasmos tan seguidos que encadenaba uno con otro.

Las conversaciones con Ángel se sucedían y solo en una ocasión me pidió que le enviase alguna fotografía o video de María, algo que ella se negó en rotundo. Al saber su decisión Ángel se quedó un poco frustrado, pero entendió el motivo de la intimidad y no volvió a pedir nada. Lo que María no sabía es que Ángel me dijo el motivo de la petición de las fotos y es que quería proponernos una propuesta con una recompensa económica de por medio.

La propuesta era que pudiesen disponer de María durante todo un fin de semana en una casita rural a cambio de una cantidad bastante llamativa. La idea sonaba muy interesante y además podría llevar a cabo una de las fantasías de María, que como podéis imaginar era esa típica de ser prostituida, pero con la seguridad de con quien, donde y como. Esa fantasía corre por las mentes de muchas mujeres, y algunas las llevan a cabo una sola vez en su vida, pero se quitan esa espina.

Mi mente se quedó pensativa en esa propuesta, pues no es algo que se pueda responder de manera inmediata, sino que hay que exponer y analizar cada momento que vaya a suceder.
Quedé con Ángel en que trataríamos ese tema, que no era un no rotundo, pero que habría que tratar diversos temas. Tenía que tener una seguridad sobre ciertas cosas y no quería arriesgar nada y mucho menos tratándose de mi mujer.

Durante varios días estuve dándole vueltas a la propuesta y a las dudas y preguntas que acudían a mi mente. Tanto me abstraía que María notó que estaba tramando algo, aunque mi respuesta siempre era la misma, que esa semana teníamos mucho trabajo y que por eso andaba algo despistado, aunque no sé si ella se lo tragó.

Un martes volví a retomar con Ángel el tema de la propuesta y quise dejar bien claro unas cosas, para empezar las normas que imponía y a las cuales no iba a ceder bajo ningún concepto:
– Nada de BDSM. Eso es algo que quedaba en pareja.
– Nada de sangre. No admitíamos que hubiese una actividad que implicase sangre.
– Nada de móviles, cámaras o videos. Lo hacíamos para disfrutar no para crear negocio audiovisual, además ambos teníamos trabajo que podrían verse perjudicados.
– En todo momento teníamos que saber quien participaría.
– Tendríamos que hacernos pruebas de sangre con ETS y además de PCR y Antígenos. No podemos poner en riesgo la salud, nosotros incluidos.
– Yo estaría presente en todo momento. Aunque no participarse, tendría que estar allí para cuidar y dar seguridad a María.

Por supuesto, unas dudas que tenía eran cuantos y quienes serían los participantes, donde se haría, cuando se haría y si ellos solicitaban algo especial. Ángel me contestó que serían 10 participantes, incluido él mismo, que tenían una casa apartada de uno de los participantes. La fecha estaba por determinar y que solo pedían una cosa especial, pero que él ya sabía que no habría problema. Cuando le pregunté por qué estaba tan seguro, el riéndose me contestó que lo sabía porque ya había usado los tres agujeros y los había llenado de leche. No pude evitar reírme recordando ese día y le dije que tenía razón.

Me comentó que querían follarse a una mujer que tuviese un gran aguante y que pudiese con todos, que no tendría a los 10 al mismo tiempo pero que no pararía de tener pollas en alguno de sus agujeros durante esas 48 horas. Aunque él no lo sabía, yo si sabía que María es un poco ninfómana, bueno vale, es ninfómana y más si está rodeada de buenas pollas. Me dijo que las horas de dormir era obvio que la respetarían, además de que yo estaría con ella.

Otra de las cosas que me dijo es que entre las prácticas a realizar estaban las de usar sus agujeros, correrse dentro y fuera de ella, lluvia dorada, fisting, Dobles y triple penetraciones por individual o por duplicado. Todo siempre y cuando ella lo autorice y esté de acuerdo. Por último, me dijo que tenían pensando una cantidad que esperasen que fuese suficiente para poder disfrutar de ella. Cuando me lo dijo me quedé sin palabras, pero le dije que tendría que decírselo a ella para ver si aceptaba. Seguro que queréis saber esa cantidad, pues al fin y al cabo era el incentivo para llevar a cabo esa realidad. Estamos hablando de 30.000€ por un fin de semana, 3.000€ por cabeza y ellos además pagaban los gastos generados de esos días. También me dijo que si yo quería participar podría hacerlo sin pagar y así sería una polla más para ella.

Cuando llegué a casa después de trabajar le dije a María que teníamos que hablar de algo sexual.

M: ¿Ya tienes prevista alguna aventura y no me has dicho nada?
J: Bueno, he estado hablando con Ángel y me ha propuesto una cosa que tenemos que debatir.
M: Uisss, que serio te has puesto. A ver ¿Qué te ha propuesto? No creo que sea tan malo.
J: Malo no es, pero ya te aviso que vas a volver a sentir lo que es sentir la ausencia del caballo jajaja.
M: No me digas, me quiere tener todo un día completo. Mmmmm, podría ser interesante.
J: No vas mal encaminada, pero aún no te has acercado. Es más que eso.
M: Ya me estas dando miedito… bueno dímelo.
J: La propuesta es: un fin de semana con 10 participantes.
M: Espera, espera. ¿10 tíos para mi sola? ¿Todo un fin de semana? Es una broma, seguro que es una broma.
J: No, no es broma, pero aún hay más.
M: ¿¿Aún hay más??
J: Si, no es exacto que estés con 10, sino que serás la PUTA de 10 hombres y que te pagarán 30.000€ por tus servicios de puta, pero tienes que dejarte hacer de todo. Ya sabes que hay límites que tenemos y ellos lo han admitido.
M: Pero ¿ya has dicho que si o quieres que lo hablemos y decidamos ambos?
J: No he dicho nada, solo he escuchado la propuesta. Sabes perfectamente que no decido nada sin comunicártelo.
M: Ya sabes que es una fantasía que tenía, pero no pensaba con 10 hombres, sino con uno. La duda que tengo es saber si tú quieres que lo haga.
J: Yo estaré contigo, esa es una de las normas, además de que tenemos que hacernos todas las pruebas de ETS y PCR, que no está el tema como para fallar en eso.
M: Si, pero no me has dicho lo que quiero saber. ¿Quieres prostituir a tu mujer y dejar que 10 hombres hagan conmigo lo que quieran?
J: Me da un morbo increíble, putita mía.
M: Y a que coño esperas para decirle a Ángel que sí. Tengo el coño chorreando de imaginarlo. Quiero que sepas que esto no serán cuernos, sino que vas a prostituir a la puta de tu mujer, y espero que lo hagas más veces. Quiero que tu te quedes con el dinero, eso me hace sentir más puta. Quiero que me traten en todo momento como una puta barata. ¿Vale cariño?
J: Vale putita, pues cerraré todo y tú ve pidiendo cita a los médicos para hacernos las pruebas.

Mientras ella cogía el móvil para pedir las citas, yo me ponía en contacto para decirle a Ángel que ella había aceptado y que había una nueva norma. Ya que pagaban por mi mujer, la tenían que tratar como lo que estaban pagando, como una puta barata, salvo los momentos de las comidas y a la hora de dormir. Eso le gustó mucho a Ángel y le dijo que les comunicaría a los participantes el trato y en cuanto se pudiese cerrar una fecha me lo diría para confirmar la disponibilidad.

Tan solo una hora más tarde, recibí un mensaje de Ángel preguntando si la próxima semana tendríamos disponibilidad. De inmediato le contesté que teníamos disponibilidad y que ya habíamos solicitado la cita para las pruebas. Él me comentó que todos estaba en ello, que no querían perder tiempo y perder la oportunidad, jejeje. Le comenté las novedades a María y conversamos sobre ello.

M: Sabes que tendrás que preparar a tu puta en estos días para que puedan hacer uso por completo.
J: Creo que me voy a tirar unos días muy divertidos, pero además tú tendrás ese culo bien abierto todos los días.
M: Tendré que llevar el plug cuando me vaya a trabajar, pero tú tendrás la suerte de follarte este culito que tanto te gusta.
J: Que gran sufrimiento voy a tener, jajaja. Quizás deberíamos llamar a alguien que me ayude, asi podremos tenerte bien abierta. Podríamos llamar a Sergio, ya que hace tiempo que no te lo tiras, seguro que te tiene ganas.
M: Mmmm, no es mala idea. Pero sabes que no será un solo día.
J: Para eso tenemos habitaciones de sobra, jeje. Podrá venirse unos días y disfrutar de una puta a domicilio. Porque eso es algo que no es discutible, desde este momento eres una puta dispuesta a todo.
M: Si mi Amo, cumpliré sus deseos y espero complacerle en todo lo que me pida.
J: Llama a Sergio para ver cuando puede venir.

Ella se puso a hablar con su amigo Sergio mientras yo iba a la habitación y ponía al alcance la Caja Roja. Sabía que esa caja tendría bastante uso durante los próximos días, así que comprobé si necesitaríamos algo nuevo. Por ahora teníamos lo necesario, pero quien sabe.

Cuando María colgó el teléfono me dijo que Sergio vendría en dos días. La dije que se desnudase y que fuese a la habitación. Cuando llegó a la habitación se encontró con que había sacado la Caja Roja y que había preparado las cintas para atarla. Se tumbó en la cama y abrió las piernas y los brazos para facilitar que la atase.

Cuando llegué y me encontré con esa preciosidad lista para una noche de acción. La até después de ponerla un cojín bajo su cintura para que su culo y su coño quedasen a mi disposición. En cuanto la até y la miré su coño estaba brillando por sus jugos, así que sin pensarlo la metí el plug de golpe para mojarlo. Una vez que estuvo mojado pasé a metérselo por el culo, momento que aproveché para penetrarla sin piedad. Se la clave profundamente y ella gimió alto. Empecé a follarla con fuerza hasta que se corrió como una cerda teniendo un squirt que mojó la cama.

En cuanto se corrió aproveché para encularla sin sacarla el plug, su culo estaba bien prieto ante la incursión de un nuevo miembro. Ella disfruta de tener dos pollas en sus agujeros y hoy lo iba a disfrutar hasta desfallecer. Volví a follarla con fuerza, tenía ganas de tener a esa puta gritando y que todos los vecinos supiesen que tenían una puta cerca, eso aumentaba mi morbo y por tanto mis ganas de usarla con mas fuerza.

María no podía parar de correrse una vez tras otra y yo disfrutaba bombeando su culo. Llevábamos un rato follando y María me dijo si podía parar, que necesitaba descansar. La dije que tenía que aguantar un poco más porque estaba a punto de correrme, así que seguí castigando su culo hasta que mi corrida era inminente, momento en que se la clave con fuerza y hasta el fondo corriéndome dentro de su culo.

La desaté y nos quedamos un buen rato descansando hasta que nos dio la hora de cenar. Estuvimos hablando sobre el tema de la propuesta y meditando sobre ello.

Al cabo de dos días vino Sergio con la maleta para pasar unos días, listo para entrenar a la puta de mi esposa. María se puso muy contenta y nada más atravesar la puerta le besó metiéndole la lengua hasta la campanilla. Él la cogió del culo y la dio una buena sobada.

S: Así da gusto ser recibido. Que ganas tenía de verte de nuevo.
M: Ya sabes que siempre es un placer tenerte cerca.
J: No me extraña, ya nos saludas por partida doble. Pero no hace falta que nos apuntes con el arma, jajaja.
S: Eso es culpa de tu mujer, es que no puede venir tan lanzada.
J: Ya sabes como es. Bueno, ¿ya te comentó a que venías?
S: Si ya me digo que necesita tener unos días de sexo desenfrenado y tener sus agujeros bien abiertos.
J: Bueno es algo más que eso. Esta puta está a nuestra disposición para todo lo que queramos hacer con ella. Y tú ya la conoces, así que ya sabes lo que le gusta.
M: Bueno además de esos 24 cm de rabo y esos huevos cargados de leche que tanto me gusta tragarme.
S: Tranquila zorra, que llevo varios días sin descargar. Ponte de rodillas y empieza a comer, que tengo ganas de llenarte la boca de leche.
M: Siii, tengo ganas de tragármela entera.

María se arrodilló y se metió la polla entera en la boca demostrando que la gran garganta profunda que tiene era capaz de soportar esos cm en su interior. Mientras tanto, yo la levanté, la puse con el culo en pompa y aproveche para clavársela de un golpe, haciendo que no pudiese sacar de su boca la polla de Sergio.

No tardamos en irnos a la cama para pasar una buena noche. Sergio se tumbó en la cama y ella se lanzó encima de él aprovechando el movimiento para cogerle la polla y clavársela en el coño. Como podéis imaginar, no lo hizo con delicadeza, tenía tantas ganas que se la metió de un solo golpe, teniendo un orgasmo en el preciso momento en que su capullo tocó la pared del coño.

Ella se echó hacia delante para besar a Sergio, hasta que notó que yo miraba como follaban, me miró y me dijo:

M: Vamos cabrón, se que te gusta mirar y ver como te crecen los cuernos, pero hoy os quiero a los dos dentro de mí.
J: Prepara ese culito, porque vamos a romperte.
M: No, quiero que me folléis el coño los dos juntos. Vamos metela en mi coño y nota como se roza tu polla con la de Sergio.
S: Si, metela que este coño ya está abierto y bien lubricado.
J: Pues vamos puta, échate hacia delante que te voy a romper.

Se la clavé hasta el fondo junto con la polla de Sergio y empezamos a movernos sincronizados. Ambos la sacábamos al mismo tiempo y se la metíamos, cediendo el coño de la puta de mi mujer. Tuvo un fuerte orgasmo y nosotros cambiamos de táctica sacándola yo y se la metía Sergio y viceversa. Ella no pudo con ese tratamiento y seguía corriéndose como una cerda, provocando que nuestra lívido aumentase y con el roce de nuestras pollas sucediese lo que tenía que suceder: nos corrimos los dos al mismo tiempo provocando que ella tuviese un squirt.

Tras descansar un poco, Sergio se fue a la habitación de invitados, dejándonos a nosotros solos. Era algo que nos gustaba de él, sabía cuando dejarnos los momentos románticos, respetando nuestra intimidad de pareja.

Durante los cinco siguientes días María se pidió teletrabajar y así disponer de la polla de Sergio en cualquier momento. Pero la muy zorra me hacía videollamadas para provocarme, haciendo que viese como Sergio se la follaba de todas las maneras posibles. Me mostraba como se corría en todos sus agujeros y en su cara, con unos largos chorros que la dejaban la carita blanca de semen espeso.

Al llegar a casa no tardaba en tenerla dominada follándola con fuerza. En ocasiones tenía el coño lleno de leche de Sergio, algo que hacía que me pusiese más cachondo. En otras ocasiones Sergio ya me la tenía preparada en la cama con el culo en pompa, para que entrase con ganas.

Durante 5 dias recibió folladas a cualquier hora del día, nos comió las pollas a ambos, siempre haciendo garganta profunda. Y, por supuesto, la abrimos el culo con nuestras pollas, tanto de forma individual como ambos al mismo tiempo. No paramos hasta que le pudiésemos hacer un buen fisting. Pero lo mejor de todo fue cuando tuvo la mano de cada uno en uno de sus agujeros, corriéndose como una cerda.

El último día que se quedaba Sergio, le dijimos que llamase a su amigo Daniel para hacer una fiestecita particular. Entre los 3 estuvimos usándola durante varias horas seguidas, usando cada agujero en repetidas ocasiones. Un día muy largo que supimos aprovechar para poder darle el último empujón a mi querida esposa, la más puta de todas.

Seguramente estás pensando en la propuesta que nos hizo Ángel, pero tendrás que esperar al siguiente relato, porque necesitábamos los dos días que nos quedaban de descanso para poder coger con fuerza lo que se nos venía encima…

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