JOSE Y MARÍA 7

Tiempo de lectura: 16 minutos
JOSE Y MARÍA 7 - RELATOS ERÓTICOS #LaEscuelaDeBDSM

Ya estamos a lunes, y te preguntarás que paso tras esa propuesta. Ya hace una semana que tuvimos esa propuesta y que la llevamos a cabo durante todo el fin de semana. Durante la semana pasada María tuvo que descansar, bueno más bien se vio obligada a hacerlo.

El lunes ella descansó más de 11 horas seguidas y se levantó al mediodía. Cuando lo hizo se encontró con la bañera preparada para que se diese un baño relajante, mientras yo la hacía la comida. Tras darse un largo baño con una ducha de agua fría para revitalizar los músculos. Pasó a la sala y yo la tenía la comida preparada para que recuperase fuerzas. Tras la comida, se fue a echar la siesta, mientras yo recogía todo.

Cuando terminé de recoger todo, me acosté a su lado mientras la abrazaba para que se sintiese segura. Ese momento tan íntimo y personal que ningún otro hombre podrá disfrutar junto a mi mujer. María estuvo descansando durante unas horas más, pues su cuerpo lo necesitaba. Se levantó prácticamente a la hora de la cena. Para ese momento yo ya la tenía la cena preparada, algo que ella me agradeció con una buena dosis de mimos cariñosos.

Una vez que terminamos de cenar nos acostamos para dar con un día de descanso, ya que al día siguiente tocaba trabajar. Por fortuna ambos podíamos teletrabajar, lo cual ya nos añadía un poco más de tiempo en cama por no tener que viajar a ningún lado.

El martes nos levantamos para desayunar y ponernos a teletrabajar, como no teníamos que estar con la cámara encendida podíamos estar cómodos en casa. Esto significaba que en pleno verano podíamos estar completamente desnudos por casa. A media mañana, María se agachó bajo la mesa a “recoger” un bolígrafo que “se cayó”, pero sus intenciones no eran otras que meterse bajo la mesa para ponerse entre mis piernas y empezar a hacer una mamada. Quería compensarme lo del fin de semana, así que no dudó en meterse mi polla flácida en su boca y hacer que se pusiese dura en su interior.

Una vez que me la puso bien dura, empezó a pasar la lengua desde la base hasta el capullo y cuando llegaba a este, abría la boca y dejaba que fuese entrando poco a poco hasta llegar a su garganta. En ese momento ella hacia el esfuerzo y se la metía por completo, notando su nariz en mi pubis. Ella movía la lengua recorriendo mi polla, y yo aproveché para cogerla de la coleta y empezar una follada de su boca hasta que empecé a notar sobre mis huevos como empezaban a mojarse de sus babas que iban saliendo de su boca. Viendo eso y su cara de placer por forzar su garganta, no pude evitar correrme, pero no quise hacerlo en su boca, sino que quería verla con toda mi lefa por su carita de puta.

Era una imagen maravillosa la que tenía entre mis piernas, así que la saqué de debajo de la mesa, y la puse en el sofá boca arriba para abrir sus piernas y follarla, despacio, pero sin pausa. A ambos nos gusta notar como entra cada milímetro de polla en su interior, aunque a ella lo que la mata es que la meta solo el capullo y lo saque. Ese momento en el que mi capullo abre su coño y se lo saco, la vuelve loca de placer, y cuando menos se lo espera se la clavo de golpe hasta el fondo y empujo su cuerpo para que no quede nada fuera.

Estuve follándola durante un buen rato, hasta que decidí que ese culito no debía pasar hambre. Se la saqué del coño y en la misma postura la levanté la cintura y empecé a encularla, viendo como su cara demostraba el placer que estaba disfrutando. Le empecé a follar con fuerza mientras empecé a azotar sus ubres, grandes y gordas, hasta que noté como iba a tener su primer orgasmo y aceleré mis embestidas para llenarla de leche, haciendo que se corriese con un fuerte squirt que me mojó entero.

Tras ese momento tan pervertido, nos dimos una ducha rápida, pues teníamos que seguir trabajando. Estuvimos trabajando hasta la hora de comer y descansamos un poco para hacer la jornada laboral de la tarde. Una vez que finalizamos la jornada por la tarde, nos pusimos a descansar un poco hasta la hora de cenar.

J: Bueno, tendremos que hablar del finde, ¿no?
M: Pues sí, jejeje, que ayer yo no era persona.
J: Noooo, ¿en serio? Fíjate que no me di cuenta. Con toda la verborrea que tienes y ayer note una paz.
M: Que tonto eres. Pero si, estaba agotada.
J: Bueno, ¿cuál es tu opinión de todo el fin de semana?
M: Pues la verdad es que cumplí varias fantasías, pero si me diesen a escoger, no lo haría de nuevo con 10 hombres.
J: Bueno, la primera fantasía que cumpliste es la de ser prostituida.
M: Si, y me encantó. Realmente me sentí como una puta de lujo, sobre todo el Domingo. Con esa ropa que me regalaron, me sentía una prostituta. No me sentí como una puta, sino como una prostituta que sabe que pagan por ser usada.
J: Por otro lado, estaba la fantasía de ser usada por varios hombres.
M: Y vaya que me usaron, fue una gozada tener tantas pollas a mi disposición. Eso de saber que en todo momento tendría una polla dentro de mí si lo pidiese.
J: Si tenías para escoger, jejeje.
M: Otra de las fantasías era la parte del BDSM, aunque sabes que soy sumisa solo contigo, pero eso de que me azotasen en una sala de BDSM, me llevo a un placer increíble.
J: Si, en eso rompiste las normas que pusimos, pero ya te castigaré por ello.
M: Si, se me fue la pinza, pero es que me quedo con las mejores pollas de todas y quería sentir ese placer.
J: Si tuvieses que hacerlo de nuevo, que cambiarías.
M: Desde luego prefiero quedarme solo con 4 hombres, y tan solo un día, nada de todo el fin de semana. En lo referente a las prácticas, haría lo mismo, salvo el BDSM, que eso ya queda en exclusiva para nosotros. Pero eso sí, eso de que azoten mis ubres o que tiren de mis pezones tienen que hacerlo, sabes que eso me encanta.
J: Lo de correrse en todos tus agujeros y hacerte lluvia dorada, sé que sí. Y eso de que Ricardo se mease en tu coño también sé que te gustó.
M: Sabes que eso me encanta. Y que me follasen de dos en dos el mismo agujero, eso me vuelve loca, saber que puedo ordeñar dos buenas pollas con mi culo o con mi coño…
J: ¿Descartarías a alguno de los participantes?
M: Sabes que una puta que atiende las ordenes de su Amo, no puede descartar a ningún hombre.
J: Pero tu no fuiste una puta, sino una prostituta.
M: En ese caso, sabes que tengo mis preferidos. Si que descartaría a Fran, que por dos veces me ha decepcionado, no me ha durado nada. Y, por otro lado, los cinco anónimos tampoco son de mi gusto. Si tenían pollas que superan la media, pero no tenían mucho aguante. Ni siquiera pudieron follarme el Domingo.
J: Bueno, ¿y los preferidos son?
M: Ya sabes que Sergio lidera el ranking. Ricardo es tan guarro como nosotros y además que está bien dotado. Y el tercero sería Ángel que ha sido un descubrimiento.
J: Bueno, ya sabes que ahora tienes un compromiso con los 4, jejeje.
M: Si, pero tendrán que esperar su momento. Aunque ya sabes que Sergio tiene vía libre para hacer uso de la puta de tu mujer.
J: Ya sabes que me encanta compartirte con él, como tu me compartes con otras.
M: Ya veremos como hacemos esa promesa.

Con la charla se nos hizo la hora de preparar la cena para poder descansar para el día siguiente. Yo recibí un mensaje de Ángel en el que me preguntaba cómo nos encontrábamos ambos. Nos dijo que no quería escribirnos ayer porque entendía que estaríamos descansando.
Le comenté que efectivamente estuvimos descansando aprovechando que teníamos el día libre. También le dije que ambos lo habíamos disfrutado, aunque María decía que con 10 hombres había sido todo un reto.

Ángel nos comentó que todos habían quedado prendados de su belleza y de su capacidad de aguante. Que a todos les gustaría repetir la experiencia, aunque coincidían en ser menos hombres y, por supuesto, que la pagarían de nuevo, pues les excitaba que ella estuviese excitada porque se prostituía, que era la mejor puta que habían tenido. Le dije que ya le diríamos algo, aunque su fantasía ya se había cumplido y no sabíamos si se repetiría. También le informé que le avisaríamos para esa noche que le debía. Acabamos la conversación quedando en mantener el contacto.

Nos pusimos a cenar y a descansar para el día siguiente, pues aún nos quedaban tres días de trabajo por delante. Durante esos tres días no hubo nada reseñable. María se iba recuperando y su cuerpo iba adquiriendo su color blanco de nuevo y perdiendo el color que había adquirido por los azotes del Domingo. Ninguno de los azotes había llegado a provocar morados, sino que solo llegaron a un color rojizo que con el paso de los días desaparecía.

Llegamos al sábado y marcaba ya los 7 días del fin de semana y María ya se había recuperado del todo. Para celebrarlo, solo se me ocurrió que debía despertarse con una pequeña sorpresa. Mientras estaba dormida, preparé todo para el desayuno y encendí la cafetera para que fuese saliendo el café. Tras ponerla, me fui a la habitación para abrir sus piernas con cuidado y lanzarme a comerme su coño. Cuando empezó a sentir el contacto de mi lengua en su coño, ella empezó a despertarse, yo metí la lengua dentro de sus labios y recorría toda su extensión desde el perineo hasta el clítoris haciendo que su excitación aumentase.

Cuando llegué a su clítoris lo apreté con mis labios y tiré de el con fuerza. Eso hacía que empezase a elevar su cintura mientras ponía sus manos en mi cabeza para que no parase de chupar. Yo hice algo que la lleva al limite y es meter en mi boca sus labios y chupar con ganas, consiguiendo que ella tuviese su primer orgasmo del día. Me puse encima de ella y se la clavé de golpe para follarla con fuerza, aprovechando que su orgasmo era reciente y su coño esta sensible. Mientras la follaba, tuvo dos orgasmos más y la presionaba más adentro su polla haciendo que tuviese un orgasmo más fuerte, tras el cual se la saqué de golpe para prolongar ese orgasmo. Algo que dice que no la gusta, pero sé que su orgasmo se alarga en el tiempo y lo disfruta más.

Nos levantamos a desayunar, pues el olor del café a recién hecho nos llamaba a gritos. Nos dimos una ducha rápida y desayunamos.

M: Este fin de nosotros será solo para nosotros. No quiero que venga nadie, ni hombres ni mujeres.
J: Ah bueno, entonces podemos traer a una trans.
M: jajaja, Mira que eres. Tómatelo en serio, jajaja.
J: Bueno vale. Me lo tomo en serio.

Tras desayunar, nos fuimos a la cama para disfrutar de una ración de sexo marital de una forma tranquila, sin prisas, sabiendo que ese momento era para nosotros. Durante toda la mañana decidimos que no follaríamos, sino que haríamos el amor. Esa mañana no había nadie más, no había amantes, ni propuestas, ni amigos, ni amigas. Apagamos el teléfono para que nadie nos molestase.

Tampoco sacamos la caja roja del placer pues queríamos que solo utilizásemos nuestros cuerpos para darnos el placer que queríamos. Ambos queríamos disfrutar del otro con una sensualidad recuperada del inicio de nuestro matrimonio. Los dos queríamos hacer el amor de una manera tierna, con caricias, sin prisas y sintiendo cada poro de la piel del otro.

Nuestras manos recorrían el cuerpo del otro en una sutil caricia que hacia que nuestro cuerpo sintiese cada movimiento. Nuestros besos eran lentos, con nuestras lenguas recorriendo la boca del otro. Sus pezones erectos en todo momento, causa de la excitación producida por esa sensualidad. Y nuestros respectivos órganos con su correspondiente excitación. Hicimos el amor durante horas, amándonos en todo momento.

Pensaréis que es un poco cursi, pero toda pareja necesita de sus momentos de sexo salvaje y sus momentos de intimidad, pasión y hacer el amor. Sin esos momentos tranquilos en los que se que demuestra que no se necesita a nadie más, que solo tienes a tu pareja a tu lado y que es la única persona que te da ese placer único.

Nos levantamos para comer y poder relajarnos ambos con un baño de pareja. Uno de esos baños en los que el agua de la bañera se queda fría por el tiempo que estás dentro de ella. Una vez que nos relajamos de todo el stress de la semana, quisimos relajarnos un poco más, así que nos tomamos el día para nosotros y terminar descansando con cositas que quedan en nuestra intimidad.

Durante el Domingo adoptamos la misma rutina del sábado haciendo el amor de una manera tranquila. Nos amamos en busca de una complicidad única. Así transcurrió toda una semana de relajación culminando con un momento único, sabiendo que nadie más podría entrar en esos momentos de pareja. Ese fin de semana fue especial porque conectamos en cuerpo, corazón y alma.

Si, habrá nuevas aventuras, tanto de María con otros hombres, como mías con otras mujeres, o de orgías que hemos tenido. No hemos parado de aprovechar nuestra sexualidad para dar rienda suelta a nuestros más elevados instintos sexuales. Tendrás que esperar a leer la próxima aventura, pero en esta ocasión no tendrás un previo, para que tengas que imaginar que hicimos. También puedes dejarnos tus comentarios y darnos ideas para próximas aventuras, o quizás incluso si estas en España ser partícipe de ellas. Nos vemos pronto.

Impactos: 46

Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

¿Por qué no nos dejas un comentario?

error: Este contenido está protegido !!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: