🎉 5 ANIVERSARIO DE #LAESCUELADEBDSM : Han pasado cinco años desde que #LaEscuelaDeBDSM nació. ¡Cinco años! En tiempo de internet, eso es como haber vivido varias eras geológicas. He visto modas ir y venir, dramas dignos de telenovela y, lo más importante, he seguido aquí, compartiendo conocimiento y desmintiendo mitos. Hoy celebro este viaje con un repaso irónico y divertido de todo lo que he conseguido.
EL PODER DE LA ILIMITACIÓN: La sobreexcitación es un tema complejo y multifacético que puede tener implicaciones significativas en la cultura BDSM. En el contexto de las relaciones de pareja, la sobreexcitación puede referirse a un estado de intensa arousal o excitación que puede ser emocional, física o psicológica. Esta sobreexcitación puede ser resultado de una variedad de factores, incluyendo la anticipación, la expectación, la pasión o la emoción, y puede manifestarse de diferentes maneras, desde una simple sensación de nerviosismo o ansiedad hasta una respuesta fisiológica más intensa, como la aceleración del ritmo cardíaco o la respiración.
En la cultura BDSM, la sobreexcitación puede jugar un papel importante en la creación y el mantenimiento de la tensión y la anticipación. La sobreexcitación puede ser utilizada como una herramienta para crear un estado de vulnerabilidad y receptividad en la persona sumisa, lo que puede permitir una mayor conexión y una mayor profundidad en la relación. Sin embargo, la sobreexcitación también puede ser un desafío para la persona dominante, ya que requiere una gran habilidad y control para manejar y dirigir la situación de manera efectiva. En este sentido, la sobreexcitación puede ser vista como un elemento clave en la creación de una experiencia BDSM saludable y satisfactoria, siempre y cuando se maneje de manera responsable y respetuosa.
Hablemos de el poder de la restricción en el BDSM. La castidad es un tema que ha generado gran interés y curiosidad en la comunidad BDSM, especialmente en aquellos que exploran las dinámicas de poder y control en sus relaciones. En este contexto, la castidad se refiere a la práctica de restringir o controlar el acceso a los genitales, generalmente como una forma de disciplina o entrenamiento. Esta práctica puede tomar muchas formas, desde el uso de dispositivos físicos que limitan la erección o el acceso al pene, hasta la imposición de reglas y restricciones sobre la actividad sexual. Aunque puede parecer un tema extremo o incluso taboo para algunos, la castidad es una práctica que puede ser muy gratificante y enriquecedora para aquellos que la abordan con responsabilidad y comunicación.
Para aquellos que están comenzando a explorar la castidad, es importante entender que esta práctica va más allá de la simple restricción física. La castidad es una forma de juego de poder que requiere una comunicación abierta y honesta entre los participantes, así como un acuerdo claro sobre los límites y las reglas. En una relación de dominación-sumisión, la castidad puede ser una herramienta poderosa para establecer y mantener la dinámica de poder, y para explorar los límites de la obediencia y la sumisión. Sin embargo, también es importante recordar que la castidad no es para todos, y que cada persona debe evaluar cuidadosamente sus propias necesidades y límites antes de embarcarse en esta práctica. En este artículo, exploraremos los aspectos clave de la castidad en el contexto del BDSM, y proporcionaremos información práctica y consejos para aquellos que desean explorar esta fascinante práctica.
Hablemos de sumisión y la baja autoestima: La sumisión dentro del BDSM es una elección que implica autoconocimiento, confianza y un deseo consciente de entrega dentro de límites y acuerdos establecidos. Sin embargo, en algunos casos, la línea entre sumisión y baja autoestima se desdibuja, llevando a personas vulnerables a buscar la sumisión no desde el placer, sino desde la necesidad de validación externa. Cuando alguien siente que no tiene valor y cree que solo a través de la sumisión puede encontrar un propósito, se está ante un problema que va más allá de la dinámica BDSM y entra en el terreno del bienestar emocional y psicológico.
Aceptar una relación de poder sin una autoestima sólida puede llevar a situaciones dañinas, tanto para la persona sumisa como para la dinámica en su conjunto. La sumisión no debe ser una vía de escape del dolor emocional, sino una elección basada en la confianza en uno mismo. Por ello, es fundamental comprender la diferencia entre una sumisión saludable y aquella que nace de la inseguridad, identificar los riesgos y, sobre todo, encontrar herramientas para fortalecer la autoestima antes de explorar este tipo de relaciones.
Hablar de amor en el BDSM es casi como tratar de mezclar el agua con el aceite, ¿verdad? O al menos, eso es lo que muchos creen. Para algunos, el BDSM es un mundo de reglas estrictas, control y dominación donde los sentimientos románticos son poco más que un obstáculo. “Aquí venimos a sufrir o a hacer sufrir, no a enamorarnos” podría ser el lema de los más radicales. Pero la realidad es otra: el amor en el BDSM no solo es posible, sino que, en muchos casos, es más sólido y profundo que en una relación tradicional.
El problema es que mucha gente sigue atrapada en la idea de que BDSM y amor son conceptos opuestos. Se cree que quien domina no puede sentir afecto real por su sumiso/a, y que quien se somete lo hace desde una posición de debilidad emocional. Sin embargo, las dinámicas de poder no eliminan el amor, sino que lo transforman en algo más complejo, estructurado y, en muchos casos, más intenso. En este artículo, exploraremos cómo el amor y el BDSM pueden coexistir y hasta potenciarse mutuamente.
FINDOM Y TRIBUTOS: El FinDom (Dominación Financiera) es una práctica dentro del BDSM que, en su origen, representaba una dinámica consensuada, cargada de simbolismo y basada en la entrega mutua. A través de tributos financieros o materiales, la parte sumisa manifestaba su devoción y su voluntad de someterse, mientras el dominante asumía la responsabilidad de guiar y proteger esa relación. Era una expresión poderosa del intercambio de poder, cimentada en la confianza y el respeto mutuos.
Sin embargo, con el paso del tiempo y el auge de las redes sociales, esta práctica ha degenerado en muchos casos hasta convertirse en una mera excusa para pedir dinero sin sentido ni simbolismo. Lo que antes era una expresión emocional y consensuada de sumisión ahora a menudo se reduce a un «hazme una transferencia porque sí», sin conexión ni estructura BDSM real. ¿Qué ha llevado a esta distorsión? La falta de educación, la banalización de las relaciones de poder y la presencia de personas que buscan aprovecharse económicamente han desdibujado los límites de lo que debería ser una dinámica auténtica y significativa. Vamos a explorarlo a fondo.
La Realidad del Fetichismo: Más Allá de Mitos y Estigmas
El fetichismo, esa palabra que a menudo despierta curiosidad, intriga o incluso incomodidad. ¿Es algo extraño? ¿Un tabú? ¿Una desviación? En este Día Internacional del Fetiche, es momento de arrojar luz sobre una práctica que, lejos de ser extraña, es una manifestación más de la rica diversidad de la sexualidad humana.
Desde personas nuevas en el mundo del BDSM hasta aquellas con años de experiencia, el fetichismo es un tema que, aunque ampliamente presente, sigue siendo mal entendido. Hoy exploraremos qué es realmente el fetichismo, las diferentes clases, y cómo está lejos de ser una enfermedad, adaptándose según la personalidad de cada individuo.
¿Qué es el Fetichismo?
¡Oh, el fetichismo! Esa afición «extraña» que, según algunos, solo puede ser cosa de gente «rara». Porque, claro, encontrar placer en un par de zapatos o en el aroma del cuero es algo tan fuera de lo común… como lo sería disfrutar de un buen café por la mañana, ¿verdad?
El fetichismo es una práctica sexual en la que una persona encuentra excitación en objetos específicos, partes del cuerpo no genitales o situaciones particulares. Lejos de ser una anomalía, es una expresión más de la diversidad sexual humana. A diferencia de lo que se pensaba en el pasado, hoy en día no se considera una patología ni un trastorno mental, siempre y cuando no cause malestar o daño a los involucrados.
El DSM-5, el manual diagnóstico utilizado por los profesionales de la salud mental, ya no clasifica el fetichismo como un trastorno en sí mismo. En cambio, reconoce que es una parte normal y saludable de la sexualidad de muchas personas. Lo importante es el consentimiento y el bienestar de todos los participantes.
Tipos Comunes de Fetichismo
¿Fetichismo de pies? ¡Qué cosa tan peculiar! Como si no fuera igual de extraño dedicar horas a admirar coches o a coleccionar sellos, ¿verdad? Cada quien con lo suyo, pero parece que algunos fetiches son más aceptados que otros.
Entre los fetiches más comunes encontramos el fetichismo de pies, en el cual la persona siente atracción por los pies de su pareja, o el fetichismo del látex y cuero, donde el material en sí genera placer. También es común el fetichismo hacia objetos específicos, como ropa interior, zapatos o incluso ciertos tipos de uniformes.
Es importante entender que el fetichismo puede manifestarse de maneras muy diversas. Para algunos, el objeto fetiche es un complemento a su vida sexual; para otros, es el foco principal de su excitación. Esta diversidad subraya que no hay una única manera de vivir la sexualidad.
El Fetichismo en la Cultura BDSM
¡Ah, el BDSM! Ese mundo misterioso donde la gente «extraña» encuentra placer en cosas «anormales». Porque, claro, ¿quién en su sano juicio disfrutaría de un poquito de control o de ceder el poder por un rato? Totalmente fuera de lugar, ¿verdad?
Dentro de la cultura BDSM, el fetichismo encuentra un lugar muy especial. Aquí, los fetiches son entendidos, explorados y celebrados como parte integral de las dinámicas de poder y placer. Desde el bondage hasta el fetichismo por ciertos materiales, cada aspecto es tratado con respeto y consentimiento mutuo.
El BDSM, con sus reglas claras de consentimiento y comunicación, proporciona un espacio seguro para explorar fetiches de manera consensuada. Las dinámicas de poder y control permiten a las personas experimentar placer desde perspectivas únicas, siempre priorizando el bienestar emocional y físico de todos los involucrados.
Fetichismo y Salud Mental
Por supuesto, cualquiera que tenga un fetiche debe estar «un poco loco». Porque, claramente, encontrar placer en cosas diferentes es un síntoma de que algo no anda bien… ¿O tal vez simplemente estamos hablando de diversidad humana?
Lejos de ser una señal de trastorno, el fetichismo puede ser una expresión saludable de la sexualidad. Estudios recientes han demostrado que las personas con fetiches no tienen mayor incidencia de problemas de salud mental que la población general. Lo clave es cómo manejan sus deseos y el impacto en sus vidas.
La salud mental en el contexto del fetichismo implica entender y aceptar los propios deseos, establecer límites saludables y asegurarse de que las prácticas sean consensuadas. La comunicación abierta con las parejas y, en algunos casos, el apoyo de profesionales de la salud mental, pueden ser herramientas valiosas para integrar el fetichismo de manera positiva.
Personalización del Fetichismo
Claro, todos los fetichistas deben ser cortados con el mismo patrón. No importa la personalidad, las experiencias o las preferencias individuales. Todo es igual, ¿verdad? ¡Por supuesto que no!
El fetichismo es altamente personal y varía ampliamente de una persona a otra. Lo que es un fetiche para uno puede ser irrelevante para otro. Esta personalización permite a cada individuo explorar su sexualidad de manera única, adaptada a sus propias experiencias y deseos.
Entender y respetar esta diversidad es crucial. El fetichismo no es una «talla única», sino un aspecto de la sexualidad que refleja la riqueza de la experiencia humana. Reconocer y aceptar esta variedad es un paso importante hacia una sociedad más inclusiva y respetuosa.
Os deseo un Feliz Día Internacional del Fetichismo
En este Día Internacional del Fetiche, es fundamental recordar que el fetichismo es una parte natural y válida de la sexualidad humana. Lejos de ser una desviación o una anomalía, es una expresión personal que varía según la personalidad y las experiencias de cada individuo.
Al final del día, lo más importante es el respeto, la comunicación y el consentimiento. Celebrar la diversidad sexual implica aceptar y comprender que hay muchas formas de encontrar placer y conexión, y que todas son válidas mientras se basen en el respeto mutuo.
Por cierto, me avisaron de que han intentado suplantar mi identidad, recordad que si un perfil con mi Logotipo no está en esta sección: REDES SOCIALES , no soy yo, no hay nadie más en #LaEscuelaDeBDSM, que no os engañen. También recordad que mis escritos están registrados en Safe Creative, con los derechos que ello conlleva.
Como siempre os digo, mis queridos alumnos, yo no soy un Maestro ni un Tutor, solo expongo mi experiencia, mis conocimientos adquiridos y adquirentes, para que todos podamos aprender.
En el mundo del BDSM, las percepciones y experiencias de cada persona pueden ser tan diversas como sus motivaciones para formar parte de esta cultura. A lo largo de los años, he tenido la oportunidad de observar cómo las personas se acercan al BDSM desde diferentes perspectivas, ya sea buscando una forma de vivir sus deseos más profundos, explorar sus límites o, incluso, encontrar una conexión más significativa con los demás. Cada uno llega con una historia, una necesidad o una curiosidad que guía su camino. En este artículo, quiero compartir los resultados de una encuesta que recoge cómo diversos individuos, desde novatos hasta expertos, entienden y viven el BDSM en su día a día. Podéis consultar las estadísticas completas y las respuestas detalladas en este enlace.
El objetivo de este análisis no es solo conocer las respuestas a preguntas concretas, sino también comprender las actitudes y dinámicas que subyacen en nuestra comunidad. Al hacerlo, podremos reflexionar sobre cómo el BDSM se adapta a las realidades de quienes lo practican, cómo se relaciona con las ideas de amor, poder, confianza y seguridad, y qué protocolos son fundamentales para quienes eligen formar parte de esta subcultura. Es importante recordar que, más allá de las etiquetas o definiciones, el BDSM es una experiencia profundamente humana que, en su núcleo, se basa en el respeto y el entendimiento mutuo entre todos sus participantes.
¡Estoy muy feliz de haber participado en la entrevista del 11 de octubre en Rompiendo Tabús! Fue una gran oportunidad para compartir mi visión sobre temas clave del BDSM, y lo mejor es que la conversación fluyó maravillosamente, abordando primero Locktober, luego la ceremonia de las rosas, y finalmente la ceremonia del collar.
Ya volvemos con la cantinela de parvularios: ¡¡NO PUEDES ENSEÑAR BDSM!! En el mundo del BDSM, la transmisión del conocimiento ha sido durante mucho tiempo un pilar fundamental. Sin embargo, en los últimos años, ha habido una notable disminución de tutores dispuestos a compartir su sabiduría. Mientras algunos ven la enseñanza como una responsabilidad importante para preservar la integridad de esta cultura, otros la perciben como una tarea ingrata.
Este artículo explorará las razones detrás de la creciente reticencia a enseñar y cómo la falta de compromiso de los novicios ha impactado en esta tendencia.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Debe estar conectado para enviar un comentario.