AFTERCARE PARA DOMINANTES

AFTERCARE PARA DOMINANTES

Tiempo de lectura: 20 minutos
EL DOM NO ES UN VERDUGO SINO UN CREADOR DE LIBERTADES - La Escuela De BDSM
La Escuela De BDSM

AFTERCARE PARA DOMINANTES

Porque claro, el Dominante lo puede todo. Es una criatura de acero inoxidable, sin emociones, sin dudas, sin necesidad de cuidados. Un ser infalible que, después de una sesión intensa, se limita a cruzarse de brazos y observar cómo la parte sumisa se acurruca con su mantita mientras él o ella… ¿desaparece en una nube de humo dominante? Pues no. Sorpresa: también sentimos. También nos remueve. También necesitamos aftercare. Pero claro, hablar de eso es casi como si confesáramos debilidad. Y ya sabemos lo que dicen… si el Dominante sangra, el universo implosiona.

El aftercare suele asociarse casi exclusivamente con la parte sumisa, olvidando que quienes ejercen el rol Dominante también experimentan una intensa carga emocional tras una sesión BDSM. Desde la responsabilidad asumida, pasando por la gestión de emociones complejas (como culpa, duda, o incluso tristeza), hasta la necesidad de contención, validación o descanso mental. Este artículo pone el foco donde raramente se pone: en el cuidado post-sesión de la parte que lleva el control. Porque ser Dominante no implica ser invulnerable, y hablar de nuestras necesidades no nos hace menos válidos: nos hace más humanos, y mejores practicantes.

Seguir leyendo

Visitas: 181

EXPLICANDO BDSM PARA VAINILLAS

EXPLICANDO BDSM PARA VAINILLAS

Tiempo de lectura: 18 minutos
SUMISIÓN NO ES SERVILISMO

Toca un tema complicado: EXPLICANDO BDSM PARA VAINILLAS. ¿Qué es eso del BDSM? ¿No es peligroso? ¿Y por qué alguien querría dejarse atar, mandar o castigar?
Estas preguntas aparecen cada vez que se menciona el BDSM fuera de su entorno habitual. Para quien no lo ha vivido ni estudiado, puede parecer una práctica extraña, violenta o incluso absurda. Pero detrás de esas siglas hay mucho más que látigos, esposas o palabras raras. Hay deseo, confianza, cuidado, autoconocimiento y, sobre todo, una forma muy concreta de entender la intimidad y la entrega emocional.

Este artículo no pretende convencerte de que pruebes el BDSM, ni hacer proselitismo del placer alternativo. Tampoco es un catálogo de prácticas. Lo que sí busca es abrir una ventana, desmontar prejuicios y explicarte, con honestidad, por qué tantas personas encuentran en el BDSM no solo placer, sino una forma profunda y consciente de relacionarse con otras personas… y consigo mismas. Si alguna vez has sentido curiosidad, rechazo o confusión sobre este tema, quédate: aquí no vas a encontrar sombras, sino claridad.

Seguir leyendo

Visitas: 218

error: ¡¡Este contenido está protegido!!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad